Las comunidades vegetales de México. F. Medrano
Propuesta para la unificación de la clasificación y
nomenclatura de la vegetación de México
Francisco González Medrano
Esto ha traído como consecuencia dificultades en la aplicación e interpretación de cada usuario, a veces la gente hace su propia interpretación del sistema que está usando, lo cual le origina confusiones. Frecuentemente se hace una mezcla de los diferentes sistemas de clasificación, lo que origina ambigüedades. El uso de términos y criterios subjetivos es frecuente, dificultando la clasificación y la nominación de las comunidades vegetales.
Uno de los problemas que a menudo afrontan las personas que trabajan con la vegetación o con las comunidades vegetales de México, es que hasta la fecha no existe un sistema de clasificación y nomenclatura de las comunidades vegetales que sea de uso común.
![]() |
| Descarga gratis |
Así, por ejemplo si queremos conocer la superficie cubierta por la selva baja caducifolia en nuestro país, al consultar la literatura, obtenemos resultados (porcentajes) totalmente diferentes según la fuente consultada. Trejo Vázquez, (1998: 15), muestra un cuadro en el que señala la superficie de la selva baja caducifolia en México según las estimaciones de diferentes fuentes, en el cual son evidentes las diferencias, por ejemplo Flores et al. (1971), consideran 290,455 km2 o sea el 14.9% la superficie; la Secretaria de Programación y Presupuesto (1981) 159,800 km2, con el 8.2%; Jaramillo Villalobos (1994) 155,871 km2 con el 8.0%, y SARH (1994) 109 488 km2 o sea el 5.6%, estas disparidades reflejan en cierta medida criterios diferentes para clasificar las selvas bajas caducifolias y por tanto su distribución en el territorio nacional.
En relación con la clasificación y la nomenclatura de las comunidades vegetales de México, se han presentado algunos problemas. Entre otros podemos mencionar: Inconsistencia en la diferenciación y clasificación de las comunidades vegetales.
Inconsistencia en la denominación de las unidades de la vegetación. Categorías insuficientes y a menudo no bien delimitadas.
Criterios subjetivos para clasificar y denominar las comunidades vegetales.
Mezcla de diferentes sistemas de clasificación y denominación, originando confusión. Lo anterior se refleja en la dificultad de hacer estudios comparativos, cartografiar las comunidades y cuantificar correctamente las superficies que ocupan en el país; dificultad para ubicar las áreas de distribución de especies de plantas y animales de interés, y aún más, problemas con la delimitación de las superficies ocupadas por las diferentes comunidades de importancia para la conservación, el manejo, y la caracterización de las unidades de vegetación como hábitat para los animales incluyendo al Hombre.
Por lo tanto, el tener una clasificación y una nomenclatura adecuadas, para las comunidades vegetales del país poco a poco se ha tornado imperativo. Clasificar... ¿para qué?, los objetivos son
varios:
· Para mostrar la similitud y las diferencias de la composición florística y la estructura entre las comunidades.
·
Para mostrar la complejidad de las comunidades vegetales o clasificarlas de acuerdo con la
· misma.
·
Para mostrar las relaciones de las comunidades con su hábitat, aunque a veces se enfatizan
· más las características del ambiente que las de la vegetación.
Con el propósito de indicar la dinámica de la vegetación y su sucesión en el tiempo.
Con un criterio económico, las comunidades vegetales se clasifican por su uso real o potencial, ya sea forestal, agrícola, pecuario, recreativo, etc. Lo anteriormente expuesto fundamenta ampliamente el esfuerzo a desplegar, con la finalidad de tener un sistema de nomenclatura y clasificación de las comunidades vegetales de México. Un sistema que permita tener un marco de referencia, donde ubicar otro tipo de investigaciones, como aquellas de tipo florístico, sinecológico, fitogeográfico u otras. Esto difícilmente va a poder conseguirse si no se cuenta con un sistema uniforme, jerárquico, consistente, unívoco, incluyente y hasta donde sea posible cuantitativo, evitando las generalizaciones subjetivas.

Comentarios
Publicar un comentario